La Garnacha de Gredos -que sigo degustando a la mínima oportunidad- nos da alegrías por doquier. Almavid 2012 crianza -D.O. Méntrida- es un magnífico representante de esta variedad cultivada desde siempre en una zona que coge trozos de tres provincias al sur de la sierra de Gredos: Ávila, Madrid y Toledo. Almavid es toledano, de Valmojado. Su Garnacha fue plantada en 1919 por los abuelos de los bodegueros actuales después de la plaga de la filoxera. Eran sarmientos que venían de Aragón y se injertaron con cepa americana resistente. Pero ya se ha convertido en variedad autóctona, tal es su personalidad.
El vino está inmenso y no para de ganar premios. La fortaleza mineral de la Garnacha se impone pero se suaviza con pequeños porcentajes de Syrah y Tempranillo. Soberbio coupage el realizado por Alicia y Paulino López Campos para realizar una crianza posterior de 10 meses en barricas de Quercus petrea – o sea roble-. La nota de cata de sus autores lo define como sabroso y complejo. Yo lo defino como un vino que aguantaría un festín pantagruélico, sí, de esos que gustamos regalarnos en estas fechas. No cansa. Unos 14 € la botella aproximadamente. Enhorabuena.

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