
Agradable sorpresa encontrarse en el supermercado Simply vinos como Cierna y Miedes a tres euritos (2,99 para ser exactos, la cosa psicológica para estimular la venta). Son vinos jóvenes sin crianza de Aragón. Cierna, de Barbastro (Huesca), Miedes, de Calatayud (Zaragoza). El primero de Tempranillo y Merlot, el bilbilitano de Garnacha.
Que en España se hace cada vez mejor vino a precios asequibles lo demuestran estos dos mañicos. Tienen vista, nariz y boca. Tienen potencia y frescura. Vamos, para animar a comer con vino todos los días sin dejarse una pasta. Miedes, además, con una etiqueta de lo más pedagógica que nombra las partes del racimo.
Que las cadenas de supermercados de barrio se ocupan cada vez más de la relación calidad/precio de sus estanterías vinícolas es también un hecho fehaciente. Así vamos bien.

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