Un proyecto ejemplar el de la Sociedad Agraria de Viticultores de Cebreros (Ávila) que, con el asesoramiento técnico y comercial de Jesús Soto Manrique (sí, el creador de La viña de ayer, ya comentado en este blog) ha elaborado La Transición, un Garnacha 100% que es una espléndida muestra de lo que se puede hacer con esta variedad en esta comarca. Vino fácil de beber, fresco, con fruta. Fermentado en depósitos de hormigón y criado durante 10 meses en grandes barricas de roble para que la madera no tenga un aporte excesivo. Ser fiel a esta variedad es la consigna y lo han conseguido. Va con todo, desde el aperitivo hasta el postre. Ah, y ya se exporta, vino de Cebreros con valor añadido. Lo dicho, un gran ejemplo.

Me gusta todo de este vino, hasta la etiqueta, con un toque vintage y un nombre sonoro que hace honor al presidente Suárez, hijo de esta tierra y uno de los principales artífices del proceso que nos llevó a la Constitución del 78.

La Transición es también blanco de Albillo real y rosado Garnacha.