Sin duda este autor les sonará a muchos. He releído los últimos días una de sus mejores obras, Batallón de Castigo, relato de una incursión tras las líneas enemigas en el frente del este en la 2ª guerra mundial. Todo es real, todo quedó grabado a fuego en la memoria de Sven. Fue enviado en 1941 a un regimiento disciplinario de Panzers , una unidad integrada por delincuentes, asesinos y opuestos al régimen nazi. Eso significaba ser enviado a las peores misiones, las de máximo riesgo, directo al infierno.
Nadie ha descrito como él una batalla de tanques – un cuerpo, el de los tanquistas, que superaba el 90% de bajas-, una orgía salvaje en un burdel en medio del caos, la angustia de formar parte de un pelotón de fusilamiento en una prisión militar. Él salió vivo de aquello para contarlo. Unos personajes que parecen de opereta – Hermanito, El Viejo, Porta, Barcelona Blom…- pero rayanos en la demencia ante el horror. Si queréis saber como es la guerra de verdad leer a Sven, apreciaréis más la paz, si cabe.

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