En Teguise, antigua capital de la isla, en una casa canaria de principios del XVIII se ubica la taberna Barbazul. Almudena, la bodeguera enamorada de Lanzarote, un torrente de naturalidad y simpatía, se ha traído sus vinos de Arcos de la Frontera al reino de los blancos volcánicos de malvasía, así, con un par. Maravilloso patio el de esta casa, un patio que ni pintado para celebrar fiestas como la que liamos en el 50 cumpleaños de nuestro amigo Raúl, y vinos de la bodega La Huerta de Albalá, blanco y tinto, perfectos para acompañar guisos canarios como las lentejas con chorizo y cilantro, las más famosas papas arrugás con mojo casero y esos quesos canarios que no podemos parar de comer…y a lo que vamos:

Barbazul blanco: un 100% chardonnay refrescante, con aromas florales, intenso y frutal en la boca.barbazul-3

Barbazul Tinto: Tintilla de rota, Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon, ahí es nada. Color picota, con 5 meses de madera, sabroso, con buena acidez, buen vino de terruño.

Nos falta probar los «hermanos mayores» de este tinto: Taberner y Taberner Nº1, una buena razón para dejarse caer por Arcos…o volver a Lanzarote.barbazul_01_g